mié

23

nov

2016

Iglesia Ministerio del Reino de Cristo

Somos libres en Cristo

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.” Gálatas 5:13-15.

¡Necesitamos la ley para controlarlos!» Así es como la gente ha argumentado a través de los siglos, sin casi darse cuenta de que la gracia, no la ley, es la mejor del mundo para enseñar y «controlar» (Tito 2:11-12).

Pablo nos amonesta a estar firmes en nuestra libertad cristiana. Si retrocedemos al legalismo, corremos el riesgo a enredarnos y esclavizarnos. ¡Cuán bien conocían los judíos del día de Pablo lo que era la esclavitud legal! (Hechos 15:10). La circuncisión era el sello del pacto y por eso Pablo les advierte a los Gálatas que retroceder al antiguo pacto es privarse de las bendiciones que Cristo compró para ellos. Cristo no puede satisfacer al pecador que rechaza la gracia y confía en la ley; Cristo no puede satisfacer al santo que trata de vivir por la ley en lugar de por la gracia. «Circuncisión» en los versículos Gálatas 5:2-3 denota el sistema mosaico por entero. La gente que se coloca bajo la ley se convierte en deudor al sistema entero.

Pablo cierra esta sección con el recordatorio de que la libertad no es libertinaje. «Servíos por amor los unos a los otros», dice. Cumplimos la ley cuando vivimos en amor (Romanos 13:8-10). El cristiano que dice: «¡Tengo libertad para pecar!», no comprende nada de la cruz ni de la gracia de Dios.

¡Gracia y paz de Cristo!

El Señorio de Cristo

"Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él." Colosenses 1:16
 
El Señorío de Cristo es un tema que debe interesar a todos aquellos que desean establecer un fundamente sólido y firme en la vida cristiana. Por medio de Su Señorío logramos madurar y crecer en El. La Biblia nos enseña que nuestra existencia es debida a Él. ¡Vivimos para El! Todo lo que fue creado fue con el propósito que el reinara y tuviera domino sobre ello. Todo, incluyendo nuestras propias vidas le pertenecen a Dios. Esto nos manda a que como creyentes diariamente cedemos nuestros deseos y voluntad a sus pies. Cada día debemos mantener muy en mente que, “El Es El Señor y nosotros solo somos los siervos.” El da las ordenes nosotros solo las obedecemos.
 
Cuando yo pienso en la palabra, “Señorío” se me vienen a mente varias palabras, como: Dueño, Amo, Patrón, Dominar, Mandar, Disponer, Apoderarse, Someter, Sujetar y Gobernar. Estas Palabras nos ayudan a comprender un poco más el tema de esta mañana. Son palabras fuertes y directas que al leerlas nos recuerda la gran responsabilidad que tenemos de dejar que él sea Señor de nuestras vidas. Hoy más que nunca es importante reconocer que sin el Señorío de Cristo sobre nuestras vidas, nunca llegaremos a experimentar la madurez cristiana que buscamos. Su Señorío nos pide que rindamos todo a sus pies. El desea ser Señor de tu vida, tiempo, finanzas, en fin, ¡Todo!
 
Me pregunto esta mañana, ¿Qué tan difícil es dejar que él sea Señor de nuestras vidas? Siendo sinceros en ocasiones nos cuesta someternos a Dios y a su voluntad para nosotros. En veces su voluntad no nos agrada, sus planes no quedan con nuestros planes, su visión no es la misma visión que nosotros tenemos para el futuro. Surge una lucha de voluntades. ¿Quién ganará?, ¿quién tendrá la última palabra? Mi oración es que al fin del día logremos ceder nuestra vida al Señor, aun cuando no entendemos todo. ¡Cuando el Señor solo nos dice sométete y obedece! Que tan difícil es esto, pero al fin los resultados serán lo mejor para nuestras vidas.
 
"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." Mateo 28:18
 
"De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan." Salmos 24:1
 
"Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud." Salmos 50:10-12
 
"Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado." Salmos 100:3
 
"He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá." Ezequiel 18:4
 
"Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos." 1 Crónicas 29:11

¡Cristo es nuestro amo y Señor!

¡Gracia y paz de Cristo.!

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